La rutina será
el origen del final
Una forma de existir
sin una razón para vivir
Solo a ir y venir
dedicas tu hacer
A preguntar y responder
sin algo que querer
Ves a la muerte
como una opción
Ves a la vida sin emoción
Tu cielo fue siempre gris
tu naturaleza lo nublo
Tus ojos ya no ven
tu naturaleza los cegó
No entiendes
el valor de respirar
No entiendes
el valor de amar
Ya es tarde para ti
a la nada caerás
Ya es tarde para ti
la vida nunca veras...
lunes, 29 de junio de 2009
Un momento de tranquilidad
Se encuentra en cualquier lugar
en cualquier momento
solo deseándolo
solo queriéndolo
Es un momento de paz
los sentimientos dominan el silencio
solo esperándolo
solo queriéndolo
Se puede encontrar
en la tormenta
o en el desierto
en el mar
o en el infierno
solo soñándolo
y solo queriéndolo
Todo fluye
no existe el tiempo
todo es eterno
solo se vive
solo viviéndolo
Sin embargo... atento...
esto no es real
es solo un momento...
en cualquier momento
solo deseándolo
solo queriéndolo
Es un momento de paz
los sentimientos dominan el silencio
solo esperándolo
solo queriéndolo
Se puede encontrar
en la tormenta
o en el desierto
en el mar
o en el infierno
solo soñándolo
y solo queriéndolo
Todo fluye
no existe el tiempo
todo es eterno
solo se vive
solo viviéndolo
Sin embargo... atento...
esto no es real
es solo un momento...
Princesa de Sueños
Buscas en la realidad
buscas en un sueño
algo especial
algo verdadero
Te refugias en la noche
tratando de ver
asechando incautos
buscando aquel ser
No ves el peligro
de permanecer aquí
en un mundo de errores
repetidos sin fin
Terca en tu anhelo
decides seguir
explorando bosques
de mentes sin vivir
Escuchas un llanto
es... el... buscas su mano
es un bebe...
Sufres al saber
no puede seguirte
pertenece aquí
princesa de sueños
vuelve a dormir...
buscas en un sueño
algo especial
algo verdadero
Te refugias en la noche
tratando de ver
asechando incautos
buscando aquel ser
No ves el peligro
de permanecer aquí
en un mundo de errores
repetidos sin fin
Terca en tu anhelo
decides seguir
explorando bosques
de mentes sin vivir
Escuchas un llanto
es... el... buscas su mano
es un bebe...
Sufres al saber
no puede seguirte
pertenece aquí
princesa de sueños
vuelve a dormir...
sábado, 27 de junio de 2009
Frio Ramos es un tipo de pocos problemas y pocas costumbres, se rasca indefinidamente la pera y busca continuamente, sentado en una silla de madera, una razón que termina por abandonar, tira el puchito y prende otro, busca en el bolsillo del saco algún fuego, se inclina hacia adelante, se caga de risa y tira el humo, sonríe convencidísimo de que todo se puede facilmente resumir a "eso". Se acuerda de varias anécdotas, todas entretenidas, todas terminan indudablemente en "eso", y ahora -¿que habría por hacer?- piensa que a esta edad ya se experimento lo experimentable: se escriben algunas cosas, se fuman algunos puchitos mas y se trata de romper algo para ver que pasa, pero entonces -¿que habría por hacer?-. "Eso", siempre esta, la gente le pone nombres como a los perros, pero no deja de ser simplemente "eso"... como un perro no deja de ser un perro, o un jarrón un jarrón. Frio se sorprende al darse cuenta de que tiene realmente bastante poco: sus puchitos, algunos amigos, una cama donde caer muerto todas las noches, sus puchitos, un celu, un gato que se llama Loli, una familia y un televisor de plasma. A esta edad se experimento lo experimentable, pasa todo tan rápido que las cosas se pierden en "eso". Frio tira un puchito y se prende otro, se endereza, sonríe y piensa en lo disfrutable de "eso" y nada más que de "eso".
Libertad de Charles Bukowski
El tomó vino toda la noche, aquel 28,
y seguía pensando en ella;
la manera en que caminaba y hablaba y amaba
la manera en que le dijo cosas que le parecían verdad,
pero no lo eran, y el conocía el color
de cada uno de sus vestidos,
y sus zapatos, el conocía la parada y la curva de cada taco,
tan bien como las piernas a las que le daban forma.
Y ella había salido otra vez cuando el llegó a casa, y
volvería con ese especial hedor, otra vez
y así fue.
Ella llegó como a las tres de la mañana
inmunda como un cerdo comemierda,
y el agarró el cuchillo de carnicero
y ella gritó,
retrocediendo contra la pared de la pensión
todavía bella de algún modo,
a pesar de que el amor se esfumaba.
Ese vestido amarillo,
su favorito,
y ella gritó de nuevo.
Y él agarró el cuchillo
se desabrochó el cinto,
se arrancó la ropa delante de ella,
y se cortó las bolas.
Y las tuvo entre sus manos,
como nueces
y las dejó caer en el inodoro
y tiró la cadena.
y ella seguía gritando,
mientras la habitación se ponía roja
OH DIOS!
QUÉ HAS HECHO?
Y el se sentó ahí,
sosteniendo tres toallas entre las piernas
no importándole ya si ella se iba o se quedaba
si se vestía de amarillo o de verde
ni ninguna otra cosa.
Y mientras con una mano sostenía las toallas,
levantó la otra y se sirvió otro vino.
y seguía pensando en ella;
la manera en que caminaba y hablaba y amaba
la manera en que le dijo cosas que le parecían verdad,
pero no lo eran, y el conocía el color
de cada uno de sus vestidos,
y sus zapatos, el conocía la parada y la curva de cada taco,
tan bien como las piernas a las que le daban forma.
Y ella había salido otra vez cuando el llegó a casa, y
volvería con ese especial hedor, otra vez
y así fue.
Ella llegó como a las tres de la mañana
inmunda como un cerdo comemierda,
y el agarró el cuchillo de carnicero
y ella gritó,
retrocediendo contra la pared de la pensión
todavía bella de algún modo,
a pesar de que el amor se esfumaba.
Ese vestido amarillo,
su favorito,
y ella gritó de nuevo.
Y él agarró el cuchillo
se desabrochó el cinto,
se arrancó la ropa delante de ella,
y se cortó las bolas.
Y las tuvo entre sus manos,
como nueces
y las dejó caer en el inodoro
y tiró la cadena.
y ella seguía gritando,
mientras la habitación se ponía roja
OH DIOS!
QUÉ HAS HECHO?
Y el se sentó ahí,
sosteniendo tres toallas entre las piernas
no importándole ya si ella se iba o se quedaba
si se vestía de amarillo o de verde
ni ninguna otra cosa.
Y mientras con una mano sostenía las toallas,
levantó la otra y se sirvió otro vino.
martes, 19 de mayo de 2009
Automaticamente... y sin que nisiquiera algun cartel de motel barato a medio iluminar que me advirtiera lo que sucederia a continuacion, la habitacion, el entorno, la puerta y la inseguridad tomaron las acostumbrada y nebulosa forma, tratare de describirlo para que el lector pueda tener un vago entendimiento de la situacion. La habitacion era la misma de siempre, con su mesa sin forma clara y patas torcidas, sus cuadros en blanco y su madera de caoba verde, el confuso entorno se asemejaba a una perversion producida por Salvador en secreto luego de la muerte de Gala, la puerta del sueño americano seguia absorta en sus destartaladas reflexiones... finalmente la ya nombrada inseguridad que cumplia el papel de aire y oxigeno no era producida por el encierro en si mismo ... el sentimiento que chocaba repetidamente en las paredes del hemisferio frontal de mi crerebro latente era mas bien un desconocimiento de lo falsamente conocido... algo asi como una vuelta de tuercas pero sin vuelta y sin tuercas... algun divague crucial, importantisimo en ese momento, una prueba de fe y de razon. UNA PRUEBA... eso era, yo lo sabia, yo estaba seguro... todo esto, cada vez que veia este lugar y pasaba el tiempo en el, tenia, sabia, contemplaba la misma certeza... la sensacion de que todo era como aquel rompecabezas que tenia de chico cuya ultima pieza me habia comido por accidente, sensacion de la no resolucion... esta era la razon por la cual me sentia un gran pelotudo encerrado en una vida rutinaria y monotona... era porque la misma no estaba completa, no en su esencia... Sin embargo yo entre todos los hombres tenia la posibilidad de conocerlo todo... luego de tanto buscar... luego de recurrir a todo lo conocido, luego de llegar a limites inimaginables, luego de llorar, luego de gritar, luego de saltar, luego de odiar y ser odiado, estaba ahi... junto a la bendita puerta una vez mas, sin embargo esta vez lograria atravezarla, me impondria a sus absurdas reflexiones... creo...
Pase del piso a la mesa, de la mesa a la pared, y de la pared a la puerta... me apoye en la misma.. y toque la placa misteriosa, que contenia ese nombre tan buscado... no me sorprendi al no encontrar resistencia en el picaporte... pero, sin embargo, me desilusione al encontrarme en una habitacion oscura... otra vez falle... mierda... mierda, mierda, mierda, mierda y mierda.
Abri los parpados, con evidente desgano, se me escapo otra vez... tome el cuaderno, el desgastado lapiz sin punta y escribi mi otro intento fallido... como era costumbre. Al poco tiempo se abrio la puerta de la habitacion en la que me encontraba, una hermosa chica vestida de blanco tomo mis anotaciones mientras me sonreia amablemente, les echo un rapido vistazo y nego tristemente con al cabeza, luego se dirigio a una especie de comunicador que habia en la pared a un costado de la puerta, presiono un boton con su dedo indice, todo muy paciente y encantadoramente y luego aproximo sus delicados labios al aparato: "¿Dr. Kracs? si... era solo para informarle que el paciente Nº43, Allan Louri esta delirando otra vez con, con, el toti", un sonido de resignacion se escucho del otro lado del comunicador, la enfermera se volvio y me sonrio nuevamente, yo me acurruque en la esquina de la habitacion, con las manos entrelazadas, pensativo, me habia tragado la ultima puta pieza una vez mas...
Pase del piso a la mesa, de la mesa a la pared, y de la pared a la puerta... me apoye en la misma.. y toque la placa misteriosa, que contenia ese nombre tan buscado... no me sorprendi al no encontrar resistencia en el picaporte... pero, sin embargo, me desilusione al encontrarme en una habitacion oscura... otra vez falle... mierda... mierda, mierda, mierda, mierda y mierda.
Abri los parpados, con evidente desgano, se me escapo otra vez... tome el cuaderno, el desgastado lapiz sin punta y escribi mi otro intento fallido... como era costumbre. Al poco tiempo se abrio la puerta de la habitacion en la que me encontraba, una hermosa chica vestida de blanco tomo mis anotaciones mientras me sonreia amablemente, les echo un rapido vistazo y nego tristemente con al cabeza, luego se dirigio a una especie de comunicador que habia en la pared a un costado de la puerta, presiono un boton con su dedo indice, todo muy paciente y encantadoramente y luego aproximo sus delicados labios al aparato: "¿Dr. Kracs? si... era solo para informarle que el paciente Nº43, Allan Louri esta delirando otra vez con, con, el toti", un sonido de resignacion se escucho del otro lado del comunicador, la enfermera se volvio y me sonrio nuevamente, yo me acurruque en la esquina de la habitacion, con las manos entrelazadas, pensativo, me habia tragado la ultima puta pieza una vez mas...
lunes, 18 de mayo de 2009
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